“La FDA estipula que después de aprobar un medicamento, éste puede usarse en otras situaciones cuando sea médicamente apropiado”. Los médicos poseen el conocimiento y son quienes toman las decisiones terapéuticas de sus pacientes.
Individuos con altos niveles de ansiedad presentan un riesgo incrementado de padecer estas enfermedades.
Además, la ansiedad posterior a un evento cardiovascular mayor puede dificultar la recuperación y se asocia con mayor morbilidad y mortalidad1.
Taquicardia:
en casos graves, puede interferir con la función cardíaca normal y aumentar el riesgo de paro cardíaco repentino.
Aumento de la presión arterial:
si es crónico, puede provocar enfermedades coronarias, debilitamiento del músculo e insuficiencia cardíacos.
Disminución de la variabilidad de la frecuencia cardíaca:
puede provocar una mayor incidencia de muerte después de un ataque cardíaco agudo.
Referencias
- Olafiranye, O., Jean-Louis, G., Zizi, F., Nunes, J., & Vincent, M. T. (2011). Anxiety and cardiovascular risk: review of epidemiological and clinical evidence. Mind & brain: the journal of psychiatry, 2(1), 32.
- https://health.clevelandclinic.org/beta-blockers-for-anxiety
- Packer, M., Fowler, M. B., Roecker, E. B., Coats, A. J., Katus, H. A., Krum, H., … & DeMets, D. L. (2002). Effect of carvedilol on the morbidity of patients with severe chronic heart failure: results of the carvedilol prospective randomized cumulative survival (COPERNICUS) study. Circulation, 106(17), 2194-2199.
- McCann, Una. “Anxiety and Heart Disease.” The Johns Hopkins Hospital, and Johns Hopkins Healt System, The Johns Hopkins Hospital, 2024, https://s.itoeste.com/ft9. Accessed 28 Feb. 2024.